BOLETÍN DE PRENSA 081
El alcalde Francisco Andramuño honró los 40 años de parroquialización de Sinaí, con la entrega oficial de dos documentos que marcan un hecho histórico para su desarrollo: la viabilidad técnica aprobada y el documento que certifica el ingreso formal de la gestión de financiamiento ante el Banco de Desarrollo del Ecuador para la construcción del sistema de alcantarillado sanitario y pluvial para el centro parroquial.
Esta obra, ya no es un anhelo ni una necesidad pendiente. Hoy cuenta con estudios definitivos, diseños aprobados, viabilidad técnica y gestión financiera por USD 4 millones, diseñada para beneficiar a más de 1.300 habitantes, con más de 22 kilómetros de redes sanitarias y pluviales, dos plantas de tratamiento y una proyección de crecimiento para los próximos 25 años.
En su intervención, el alcalde afirmó que estos avances representan una respuesta concreta a una deuda histórica con Sinaí y una muestra de que cuando existe gestión, planificación y compromiso, los proyectos se convierten en realidades. “Hoy no vengo a anunciar lo que podría hacerse; hoy vengo a entregar lo que ya está encaminado. Ponemos en sus manos la viabilidad técnica aprobada y el documento que certifica que el financiamiento de esta obra ya fue solicitado. Cada estudio, cada trámite y cada gestión que hemos impulsado tiene propósitos claros: cumplirle a las familias de Sinaí, dignificar sus condiciones de vida y dotar de obras que transformen el futuro de las próximas generaciones”, expresó.
La presidenta del GAD Parroquial de Sinaí, Mercy Duchitanga, destacó que el desarrollo de una parroquia no siempre se mide por las obras visibles, sino por aquellas decisiones estructurales que transforman la vida de generaciones enteras. “Muchas veces se piensa que el desarrollo solo está en las obras que se ven, pero hoy Sinaí está recibiendo algo mucho más grande. Lo que hace poco era apenas una idea, hoy cuenta con estudios definitivos, viabilidad técnica, terrenos listos y una ruta financiera ya encaminada. Eso demuestra que cuando hay articulación, decisión y autoridades que cumplen, el desarrollo no se puede detener”, afirmó.
En sus 40 años de parroquialización, Sinaí recibe no solo documentos técnicos y financieros, sino la certeza de que su desarrollo avanza con pasos firmes hacia un futuro más digno, seguro y sostenible. Sinaí ya tomó la ruta del desarrollo, y esa ruta no puede detenerse.




