Curiosidades

CURIOSIDADES

Chorros y vertientes:
Era común realizar las mingas comunitarias o barriales para limpiar las vertientes y chorros de agua en forma obligatoria. Las vertientes más comunes eran:

En la loma, el pozo de don Baltico; en el Mirador, el chorro de mama Alejandrina; en el Centro, el chorro de doña Clara Ortiz; un poco más al centro, el pozo del gringo Gelmu Boon Brandestein y de doña Meche; también estaban los pozos de tía Feluciana, por el sector sur, y el del tío Mashi, entre otros. MACAS, EN EL UMBRAL DE LOS RECUERDOS. Juan Julio Jaramillo. C.C.E., Núcleo de Morona Santiago.

El primer fotógrafo:
El hermano seglar salesiano, de origen italiano, Sr. Bonato fue el primer fotógrafo radicado en Macas. Realizaba la fotografía y el revelado en una cámara oscura.

Baile en el matrimonio:
La fiesta del matrimonio estaba animada siempre por un músico, con los ritmos más tradicionales que eran el sanjuanito, la maravilla y la mashasha, una de cuyas estrofas decía:
Mashasha mashasha,
tuviste razón.
Auraca cumplirás
con tu obligación.

Comercio:
Los productos a comercializar se transportaban desde Riobamba sobre las espaldas de los llamados "cargueros", a quienes la gente de Macas esperaba con ansiedad, pues traían nuevos productos y encargos.

De Macas se llevaba, inicialmente, cascarilla, tabaco y caucho; luego ishpingo, cera vegetal, vainilla, maní, aguardiente y de los mercados riobambeños traían arroz, azúcar, pinol, máchica, telas, prendas de vestir, herramientas de labranza, baratijas, utensilios de cocina, una que otra medicina y otros artículos menores.

Planta hidroeléctrica:
El Padre Juan Vigña, misionero salesiano, por el año 1934 fue quien convocó a algunos moradores de la ciudad para que, utilizando la corriente del Plazayacu, se diera paso a la construcción de la primera planta hidroeléctrica. El generador inicialmente servía para el alumbrado de las instalaciones de la Misión Salesiana

También instaló una planta hidráulica el Sr. Francisco Flor, tomando luego la iniciativa el Municipio. La planta estaba en el río Copueno, en el punto que se denominó "Bocatoma", ubicada en el norte de la ciudad.

Primer volquete:
La Municipalidad decidió adquirir una volqueta y lo hizo en la ciudad de Riobamba. El vehículo lo desarmaron en Shell Mera, cortándole, además el balde. En un avión del ejército lo trasladan a Sucúa. Desde allí llevan las piezas a Macas. Al cabo de varias semanas y con el regocijo de los macabeos se logra armar el automotor.

Macas - Riobamba:
De Macas a Riobamba, por la década los años 30, se hacía generalmente siete días de camino:

Jornada Travesía
1 Macas – Wilca
2 Wilca – Anguchaca. Se pasaba por donde vivían los antiguos habitantes de Paira
3 Anguchaca – Chanalá o Puente Hondo
4 Chanalá – Zúñac
5 Zuñác – Páramo de Atillo, pasando por la Laguna Negra
6 Atillo - Cebadas
7 Cebadas - Riobamba

Aviación:
El 6 de junio de 1947, el Coronel Edmundo Carvajal, aterriza por primera vez en la pista de Macas, aún en construcción, en un avión monomotor de guerra, de dos pasajeros.
Creyendo que Macas era Sucúa, el Coronel Carvajal dio varias vueltas la ciudad. Una vez localizada la pista, aterrizó sin dificultad alguna.

Viosa:
Por 1956 se constituyó la primera asamblea de los accionistas de la empresa aérea V.I.O.S.A., que significaba VUELOS INTERANDINOS ORIENTALES SOCIEDAD ANONIMA. La iniciativa la dio el sacerdote Isidoro Formaggio. Conformada la Empresa la compañía adquirió la primera avioneta, una nave reconstruida, con capacidad para cuatro pasajeros, que al mando del piloto colombiano Cap. Alfonso Cerón, despega en vuelos de servicio entre las ciudades de Macas-Shell-Mera-Tena-Ambato y Quito.
Al cabo de dos años y luego de triunfos y fracasos, la compañía se cerró.

La Randimpa:
La randimpa es un trabajo comunitario con el objetivo de realizar tareas particulares de los vecinos de Macas. Para esta labor “el dueño de la randimpa” calculaba el número de jornales que necesitaba para el trabajo; hacía un listado de familiares y amigos e invitaba señalando el día, fecha, lugar y la clase de actividad que había que cumplir.
Luego de terminada la faena agrícola se debía ir a trabajar donde cada una de las personas que participaron en la jornada.

El día de la randimpa, se nombraba a unas señoritas, madrinas de los randimperos, a quienes se les conocía como las "upichidoras", las mismas que con la sonrisa en sus labios, coqueteando, brindaban la chicha sabrosa que calmaba la sed ardiente. Cuando llegaba la hora del almuerzo las lindas upichidoras tendían el suelo hojas de plátano o bijao y sobre ella se ponía abundante yuca, carne de res, ají y la guayusa para brindar a los randimperos.

El Translado de las Casas:
Cuando se anhelaba cambiar la vivienda a otro lugar, se convocaba a la comunidad. Todos acudían al compromiso. Se empleaban las estacas, para soporte para el transporte de las viviendas. Se colocaban en las bases y se llevaba a lugar indicado. Era una diversión, pues se asemejaban a una carro alegórico en un desfile.

Recolección de la Cera:
El laurel es una planta que crecía en forma abundante en las playas del río Upano desde el sector de Domono, Jotei, Combueno, Copueno, Ciudad, Barranca, Choroyaco hasta el río Blanco.

Para la elaboración de la velas se empleaban dos ollas: la una para hervir el agua y la otra, con un orificio en la parte inferior, para depositar todas las pepitas cosechadas. Cuando el agua se hallaba hirviendo se la echaba sobre los frutos, diluyendo la cera y saliendo por el orificio. Una vez conseguida la cera se confeccionaba las velas.

El Caldo de Novios
En el matrimonio macabeo que duraba tres días (el viernes para el civil, el sábado para eclesiástico y el domingo para el remate) no podía faltar el tradicional “caldo de novios”. Esta comida se la hacía específicamente para las fiestas matrimoniales. La base de su preparación es el mote y la carne, a más de la zanahoria amarilla, hojas de rolaquimba, cebolla blanca y comino.

En fiestas especiales se acostumbraba a preparar otros platos. Para asentar la comida ofrecían el canario, bebida muy exquisita que la preparaban con leche de vaca, huevos de gallina criolla, aguardiente, azúcar y canela. La chicha de caña era permanente.

El Repicar las Campanas
Para el macabeo o macabea, el repicar las campanas tenía un código especial, lo que le facilitaba identificar claramente que tipo de celebración eucarística, es decir, si era de fiesta, de hábito semanal o de difuntos, distinguiendo si el fallecido era niño o adulto, hombre o mujer.